La sequedad ocular es uno de esos síntomas del embarazo que pocas mujeres esperan. Náuseas, cansancio, cambios en el cuerpo… y de repente, unos ojos que pican, arden o se sienten arenosos. Los ojos secos en el embarazo son más comunes de lo que se cree, y aunque raramente representan un problema grave, sí pueden afectar significativamente la comodidad y la calidad de vida durante esta etapa.
En este artículo te explicamos qué provoca la sequedad ocular durante la gestación, qué síntomas debes reconocer, qué remedios son seguros y cuándo conviene consultar con un especialista.
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¿Qué son los ojos secos y por qué afectan durante el embarazo?

El ojo seco es una condición en la que la película lagrimal que recubre la superficie del ojo no tiene suficiente cantidad o calidad para mantener los ojos bien hidratados. Esto puede deberse a una producción insuficiente de lágrimas o a que se evaporan demasiado rápido.
Durante el embarazo, el cuerpo atraviesa cambios hormonales profundos que alteran múltiples funciones, incluida la producción lagrimal. Por eso, muchas mujeres que nunca antes habían experimentado este problema comienzan a notar sequedad ocular a partir del primer o segundo trimestre.
Causas de los ojos secos en el embarazo

1. Cambios hormonales
El aumento de estrógenos y progesterona durante el embarazo es la causa principal de la sequedad ocular. Estas hormonas modifican la composición y la cantidad de las lágrimas, reduciendo su capacidad de lubricar correctamente la superficie ocular. De hecho, el mismo mecanismo explica por qué algunas mujeres experimentan ojos secos durante la menstruación o al tomar anticonceptivos hormonales.
2. Retención de líquidos y cambios en la córnea
El embarazo también provoca retención de líquidos en los tejidos, incluidos los de los ojos. Esto puede alterar la forma de la córnea y el espesor de la película lagrimal, contribuyendo a la sensación de malestar ocular.
3. Aumento del metabolismo y deshidratación
Las mayores demandas metabólicas del embarazo pueden llevar a un estado de deshidratación leve si no se incrementa la ingesta de agua. Una hidratación insuficiente afecta directamente la producción de lágrimas.
4. Privación de sueño
El sueño interrumpido o reducido, tan habitual durante el embarazo, también reseca los ojos, ya que durante el sueño los párpados cerrados permiten que la superficie ocular se rehidrate.
5. Uso prolongado de pantallas
El embarazo coincide, en muchas mujeres, con periodos de trabajo sedentario o mayor uso de dispositivos digitales. La exposición prolongada a pantallas reduce la frecuencia del parpadeo, lo que agrava la evaporación lagrimal.
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Síntomas de la sequedad ocular durante el embarazo

Los síntomas de los ojos secos en el embarazo pueden variar en intensidad, pero los más frecuentes son:
- Sensación de ardor o quemazón en los ojos
- Picor o prurito ocular persistente
- Sensación de arenilla o cuerpo extraño dentro del ojo
- Visión borrosa o fluctuante, especialmente al leer o mirar pantallas
- Enrojecimiento ocular
- Sensibilidad a la luz (fotofobia leve)
- Lagrimeo excesivo reactivo: paradójicamente, el ojo seco puede desencadenar un exceso de lágrimas como respuesta de emergencia, pero estas son de baja calidad y no resuelven el problema
Estos síntomas suelen ser bilaterales (en ambos ojos) y tienden a empeorar al final del día o tras pasar tiempo frente a una pantalla.
¿En qué trimestre es más frecuente?
La sequedad ocular en el embarazo puede aparecer en cualquier momento, pero tiende a ser más notable durante el primer y segundo trimestre, cuando los cambios hormonales son más bruscos. En algunos casos persiste hasta después del parto o durante la lactancia, ya que la prolactina (hormona implicada en la producción de leche) también influye en la composición lagrimal.
Tratamientos seguros para los ojos secos en el embarazo
Antes de usar cualquier producto ocular durante el embarazo, es fundamental consultar con el médico o el ginecólogo. No todos los colirios o tratamientos habituales para el ojo seco están indicados durante la gestación.
1. Lágrimas artificiales sin conservantes
Las lágrimas artificiales (colirios lubricantes) son el tratamiento de primera línea para la sequedad ocular en el embarazo. Las formulaciones sin conservantes (en monodosis o con sistemas de conservación sin cloruro de benzalconio) son las más recomendadas, ya que reducen el riesgo de irritación adicional.
⚠️ Importante: Consulta siempre con tu médico o farmacéutico antes de usar cualquier colirio durante el embarazo, aunque sea de venta libre.
2. Geles y ungüentos lubricantes
Para los casos de mayor sequedad o síntomas nocturnos, existen geles oftálmicos de consistencia más espesa que proporcionan mayor tiempo de contacto con la superficie ocular. Su uso suele recomendarse antes de dormir.
3. Hidratación adecuada
Aumentar la ingesta de agua (al menos 8-10 vasos diarios) es una medida sencilla pero efectiva. Una buena hidratación sistémica repercute directamente en la producción lagrimal.
4. Ácidos grasos omega-3
Algunos estudios sugieren que la suplementación con omega-3 puede mejorar la calidad de la película lagrimal al aumentar el componente lipídico. Muchos suplementos prenatales ya incluyen DHA (un tipo de omega-3). Consulta con tu médico si sería adecuado en tu caso.
5. Control del entorno
- Humidificadores: especialmente útiles en ambientes secos o con calefacción/aire acondicionado.
- Evitar el humo y el viento: factores que aceleran la evaporación lagrimal.
- Reducir el tiempo de pantalla: hacer descansos cada 20 minutos (regla 20-20-20: mirar durante 20 segundos un punto a 20 pies, unos 6 metros de distancia).
6. Compresas calientes
Aplicar compresas tibias sobre los párpados cerrados durante 5-10 minutos ayuda a mejorar la secreción de las glándulas de Meibomio, responsables del componente lipídico de la película lagrimal, que evita su evaporación.
7. Higiene palpebral
La limpieza suave de los bordes palpebrales con productos específicos (toallitas o geles de higiene ocular) puede reducir la inflamación y mejorar la función lagrimal.
¿Qué tratamientos deben evitarse durante el embarazo?
- Colirios vasoconstrictores (como los que contienen oximetazolina o tetrahidrozolina): no están recomendados durante el embarazo.
- Corticoides tópicos oculares: su uso debe ser valorado únicamente por un oftalmólogo en casos muy concretos.
- Ciclosporina tópica (un inmunomodulador para el ojo seco crónico): no hay suficiente evidencia sobre su seguridad en el embarazo.
- Lentes de contacto: si ya usabas lentes, es posible que durante el embarazo las toleres peor. Consulta con tu óptico-optometrista si debes reducir su uso.
¿Cuándo consultar al médico?

La mayoría de los casos de ojos secos en el embarazo son leves y se resuelven con medidas conservadoras. Sin embargo, debes acudir a un oftalmólogo si:
- Los síntomas son intensos o no mejoran con lágrimas artificiales
- Aparece dolor ocular importante
- Notas cambios bruscos en la visión (manchas, destellos, pérdida de visión)
- Hay secreción ocular amarilla o verdosa (podría indicar una infección)
- El enrojecimiento es muy marcado y persistente
⚠️ Algunos cambios visuales durante el embarazo pueden estar relacionados con problemas de presión arterial como la preeclampsia. Ante cualquier síntoma ocular inusual, consulta siempre con tu médico.
¿Los ojos secos en el embarazo desaparecen solos?
En la mayoría de los casos, sí. La sequedad ocular asociada al embarazo tiende a resolverse de forma gradual tras el parto, una vez que los niveles hormonales se estabilizan. No obstante, algunas mujeres continúan experimentando síntomas durante la lactancia.
Si antes del embarazo ya tenías predisposición al ojo seco o alguna condición autoinmune como el síndrome de Sjögren, es probable que los síntomas sean más marcados y requieran seguimiento especializado.
Conclusión
Los ojos secos en el embarazo son una consecuencia frecuente y esperable de los cambios hormonales propios de la gestación. Aunque pueden resultar molestos, en la mayoría de los casos se manejan de forma eficaz con medidas sencillas como el uso de lágrimas artificiales sin conservantes, una buena hidratación y ajustes en el entorno. Lo más importante es no automedicarse y consultar siempre con el médico antes de usar cualquier producto ocular durante el embarazo.
Cuidar tus ojos durante estos meses es parte del autocuidado integral que mereces. Si los síntomas persisten o se intensifican, un oftalmólogo podrá orientarte hacia el tratamiento más adecuado y seguro para ti y tu bebé.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar lágrimas artificiales durante el primer trimestre?
Sí, las lágrimas artificiales sin conservantes se consideran seguras durante todo el embarazo, pero siempre es recomendable consultarlo con tu médico o ginecólogo antes de iniciar cualquier tratamiento.
¿El ojo seco puede afectar al bebé?
No. La sequedad ocular es un síntoma materno que no tiene repercusión directa sobre el feto.
¿Puedo seguir usando lentes de contacto si tengo ojos secos?
El embarazo puede hacer que las lentes de contacto resulten más incómodas debido a los cambios en la córnea y la película lagrimal. Consulta con tu óptico para valorar si es conveniente reducir su uso o cambiar de tipo de lente.
¿Los ojos secos en el embarazo son un signo de alarma?
En general, no. Son una molestia frecuente y benigna. Solo debes preocuparte si se acompañan de cambios bruscos en la visión, dolor intenso o síntomas que sugieran otro problema subyacente.
